El campeonato barista de Zaragoza abre un nuevo puente entre el barismo y la hostelería convencional

El campeonato barista de Zaragoza abre un nuevo puente entre el barismo y la hostelería convencional

Si de algo ha pecado la cultura barista de los últimos años es de llevar la endogamia del sector hasta límites insospechados. Círculos cada vez más cerrados, eventos solo para baristas o la desvinculación con la hostelería han sido algunos de los errores más comunes. En los casos más extremos, se ha llegado a pedir explícitamente “no hacer difusión” de ciertos eventos que se han considerado “exclusivos” o “únicamente para asistentes” (una situación que, por extraño que parezca, es bastante frecuente).

Por suerte, este no ha sido el caso del campeonato barista de A&S organizado el pasado 9 de mayo en Zaragoza, donde el tostador ha sabido dar un paso más allá y se ha atrevido a crear un puente perfecto entre el barismo y la hostelería.

De hecho, el pretexto para organizar este campeonato era el de elegir quién será el representante de A&S en el campeonato regional de Fórum de la zona este de España para 2019, aunque lo cierto es que el tostador zaragozano tenía otras intenciones que no pasaron inadvertidas a ninguno de los asistentes.

Empresarios del sector Horeca, representantes de asociaciaciones del sector turístico, escuelas de hostelería, medios de comunicación locales e incluso la administración pública de Zaragoza y Aragón tuvieron la oportunidad de intervenir en un acto que abría puertas y ventanas a la cultura del “buen café”, un objetivo que comienza con dos pilares fundamentales como pueden ser disponer de una buena materia prima y un profesional detrás de la barra para servir la bebida.

En total, fueron seis los baristas que compitieron en el evento siguiendo las reglas del Fórum, según las cuales debían presentar un espresso, un café con leche (cappuccino) y una “bebida fantasía”, donde debían dejar volar la imaginación para sorprender a los jueces.

Rubén Arnas, Yessica Rodrigo, Inés Gimeno, Iván López, Laura del Río, Alina Costea fueron los seis participantes del evento, recién egresados de la escuela de Cafés A&S donde recientemente cursaron el Máster de Café del tostador. De ellos, finalmente Inés Gimeno sería que la campeona que se alzaría con el primer puesto del campeonato.

Por su parte, Jessica Rodrigo y Alina Costea obtuvieron el segundo y tercer puesto respectivamente.  También Laura del Río consiguió el premio al mejor Cappuccino, en tanto que Rubén Arnas se alzó con la victoria en el mejor espresso de toda la competición.

La profesionalización del barista en la hostelería

Aunque a muchos pasó inadvertido, realmente este tipo de eventos también sirven para reabrir debates tan interesantes cómo qué es exactamente el barista. ¿Es únicamente el profesional del café?, ¿es un camarero que tiene ciertos conocimientos sobre el grano y la taza?, ¿es un punto intermedio entre una y otra definición?

Así, uno de los momentos más llamativos es cuando a Laura del Río (mejor cappuccino) se le pregunta qué es lo que más le gusta del café, a lo que su respuesta es “ahora mismo nada”, una afirmación con la que la estudiante del Máster de Café demuestra que las preferencias personales no tienen nada que ver cuando se trata de ser profesional y realizar un buen trabajo dentro del mundo del café.

Eso sí, la profesionalización de la hostelería en lo que respecta a la parte del café se trata de una carrera de fondo en la que aún parece que todavía queda mucho por recorrer. Según recuerda Antonio Gros, presidente del Fórum Cultural del Café, ya estamos viendo como poco a poco el café se introduce en el contenido de las escuelas de hostelería con horas lectivas, seminarios y distintas actividades, aunque a pesar de todo “está costando bastante”.

De hecho, como ya analizamos en su momento en El Gato Barista, esta profesionalización del café tiene varios frentes abiertos, y el trabajo de los tostadores para mejorar la calidad del grano solamente es un desafío más: también es necesario educar al consumidor final, así comomotivar a las empresas de hostelería para que formen a sus trabajadores.

Fernando Martín, presidente de Horeca Zaragoza, recuerda que otro de los problemas es que las escuelas de Hostelería actualmente no dan abasto: “Habría que hacer otro tipo de formación”, plantea el representante de la organización.  Con este tipo de declaraciones, Martín pone sobre la mesa otro de los desafíos que hasta ahora no siempre contemplamos a la hora de hablar del café, algo que posiblemente también deba venir incentivado por parte de la administración pública con plazas y ayudas a la formación barista y hostelera.

Por suerte, las perspectivas del sector Horeca y del café en Zaragoza son optimistas, y ya están viendo como múltiples empresas relacionadas con la restauración y el café están apostando por una subida del estándar de calidad, que sin llegar a ser propiamente como “specialty coffee”, al menos sí que revelan un paso previo donde comenzamos a alejarnos de las malas prácticas de estas últimas décadas en España.